El segundo semestre del año comenzó bañado en sangre, manteniendo el preocupante ‘promedio‘ de los últimos tiempos. En la madrugada del sábado 1 de julio, una mujer de 31 años fue asesinada de un disparo en el cráneo, a pocos metros de donde vivía. Según voceros, en marzo pasado había sido baleada en un pie, en circunstancias que nunca quedaron claras.



































