La cuna de la bandera sigue siendo sinónimo de la violencia. Sus calles parecen estar a merced de los tiratiros y nada los frena. En la mañana del martes asumió un nuevo jefe de Policía para el departamento Rosario, pero los hechos violentos no se detienen. En menos de 6 horas y al amparo de la noche, hubo dos nuevos crímenes, ambos en la ciudad más importante del departamento, gobernada por Pablo Javkin. Además, atacaron a tiros el frente de la comisaría 20ª, de barrio Empalme Graneros, una de las que fue vallada hace 2 meses.




































