Candela Hernández, una joven mujer policía con apenas un año de servicio en la Brigada de Orden Urbano (BOU) de Rosario, protagonizó un procedimiento que hoy conmueve: mediante maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) logró salvarle la vida a un bebé que había nacido sin signos vitales, con el cordón umbilical enrollado en el cuello.


































