La investigación por el intento de asalto a un mozo de un reconocido local gastronómico ubicado en la costa central de Rosario –fue baleado el pasado 24 de octubre cuando estaba guardando su auto en una cochera a metros de su casa, en la zona sudoeste– dio un giro de 180 grados luego que pericias determinaron que el ataque estaba relacionado con una disputa del gremio gastronómico y que el hombre herido se había reunido con un sicario para pedirle que atente contra una de sus empleadoras.


































