Una investigación silenciosa, tejida durante meses en los pasillos del Ministerio Público de la Acusación, derivó en una ráfaga de allanamientos simultáneos que sacudieron a Santa Fe, Esperanza y Recreo. En total, doce personas terminaron esposadas y a disposición de la Justicia en el marco de un expediente que apunta a desarmar un circuito clandestino de armas de fuego.


































