Marcelo Arancibia Gutiérrez, no descansa en paz. Quien lo asesinó de manera brutal la siesta del miércoles, continúa prófugo. Y para colmo de males, horas después, autores ignorados concretaron una acción infame: desvalijaron el humilde departamento (interno) que el hombre alquilaba en barrio Liceo Norte.


































