Mucho se habló en los últimos días sobre el soldado Pablo Córdoba y la forma en la que murió en el Grupo de Artillería 16 del Ejército Argentino. La intencionalidad de algunos sectores lleva rápidamente a compararlo con el caso Carrasco que allí mismo ocurrió, asegurar un homicidio encubierto y minimizar algunos elementos de juicio, justamente aquellos que dan cuenta de que nada tiene que ver este suceso con el de 1994. Por ejemplo, la familia supo desde el primer momento que el joven había muerto tras dos disparos, según indicó el propio padre a este medio.































