Por sesenta estafas reiteradas condenaron a Alexis Leonel Guarda, el jefe de la organización ilícita que operó en la ciudad de Santa Fe y alrededores a través de una serie de concesionarias.
Alexis Guarda, quien permaneció más de un año prófugo en el exterior y luego regresó por montar una operación similar en Rosario, reconoció haber estafado a 60 personas en la capital provincial.

Por sesenta estafas reiteradas condenaron a Alexis Leonel Guarda, el jefe de la organización ilícita que operó en la ciudad de Santa Fe y alrededores a través de una serie de concesionarias.
La audiencia de juicio abreviado se realizó este lunes a media mañana, en los tribunales locales, ante la jueza penal Rosana Carrara. La magistrada impuso a Guarda la pena acordada, de 5 años y 9 meses de prisión efectiva.
El procedimiento fue presentado por las fiscales del caso, Gabriela Arri y Lucila Nuzzo, el defensor público Sebastián Amadeo y el querellante Juan Pablo Temon -en representación de dos de las sesenta víctimas-.
Alexis Guarda fue condenado como el jefe de una asociación ilícita de estructura piramidal que, entre diciembre de 2021 y noviembre de 2022, montó una red de al menos cinco agencias de autos en la ciudad de Santa Fe para cometer delitos contra la propiedad.
En concreto, eran cinco las agencias que operaban en forma de red: Vendo Tu Auto (San Luis 3200), Concesionaria La Rioja (La Rioja 2300), Elite Concesionaria (Ruta 1 Km 2,7), Elite Concesionaria (Calchines 1700) y Bastian Automotores (Av. Facundo Zuviría 5400).
El modus operandi principal consistía en utilizar estos locales comerciales como fachadas legales para generar confianza en las víctimas y despojarlas de sus ahorros o vehículos. La organización contaba con roles especializados: desde vendedores y gestores hasta personas encargadas de amedrentar a los clientes cuando estos comenzaban a realizar reclamos por los incumplimientos contractuales.
Las maniobras de estafa se iniciaban mayormente a través de las redes sociales, donde la banda captaba a personas interesadas en vender sus automóviles. Bajo la promesa de intermediar en la venta por un precio conveniente, las víctimas entregaban sus vehículos en consignación, junto con llaves, documentación y fotocopias firmadas de sus DNI.
Una vez que el vehículo estaba en poder de la agencia, los integrantes de la banda los transferían a terceros sin el consentimiento de los dueños originales, valiéndose de la falsificación de firmas en los formularios 08, los cuales eran certificados por escribanos que no presenciaban los actos o mediante gestores propios de la organización.
Una similitud recurrente en los sesenta hechos fue la captación de dinero en efectivo bajo el pretexto de la compra de un nuevo vehículo. En muchos casos, las víctimas entregaban su auto usado como parte de pago y abonaban una diferencia sustancial de dinero, pero la agencia jamás entregaba el automóvil adquirido ni devolvía el vehículo entregado ni el efectivo.
Otras veces, la organización gestionaba créditos prendarios a nombre de las víctimas sin su conocimiento integral, utilizando contactos internos en entidades bancarias para financiar operaciones de las que luego se apropiaban del capital.
Cuando los damnificados advertían el engaño y se presentaban en los locales para exigir respuestas, la asociación activaba una fase de intimidación y amenazas. Miembros de la banda eran los encargados de recibir los reclamos y amedrentar a los clientes para que abandonaran el lugar, llegando incluso a utilizar la fuerza física o amenazas de muerte en algunos casos.
Esta red de agencias operaba sin habilitación municipal y rotaba los vehículos entre sus distintas sedes para ocultar el rastro de los bienes y dificultar su recuperación por parte de sus legítimos dueños.
Desde el comienzo de la investigación Alexis Guarda apareció como el jefe de la asociación ilícita. Permaneció prófugo durante más de un año y medio, hasta que se entregó el 10 de septiembre de 2024.
Luego de que la causa por estafas en Santa Fe trascendiera públicamente, y su socio y empleados fueran detenidos, Guarda decidió huir a Uruguay. El cruce al vecino país fue el 29 de diciembre de 2022 a las 19.43. El pedido de captura fue informado a Interpol y desde entonces, no se volvió a registrar su ingreso a la Argentina.
Bajo una identidad falsa, Rodrigo Dipp, volvió al país y se instaló en Rosario, donde habría montado nuevamente “negocio”. Desde que se presentó ante las autoridades, permanece privado de su libertad en la Cárcel de Las Flores.
Ahora, pasará a cumplir pena en el mismo penal. La jueza Carrara dio por probada la participación de Guarda en los sesenta hechos de “estafas reiteradas por abuso de confianza”, así como su rol de jefe de la “asociación ilícita”.
Era él quien tenía el mando de las actividades, decidía el destino del dinero obtenido, suscribía los boletos de compraventa y ordenaba las transferencias a cuentas de terceros para licuar el provecho patrimonial ilícito.




