La inseguridad volvió a dar un fuerte cachetazo a los comerciantes santafesinos. En menos de un día, tres locales fueron atacados en la zona céntrica. La seguidilla de hechos, ocurridos entre la madrugada del martes y las primeras horas del miércoles, dejó destrozos, pérdidas millonarias y un sentimiento común entre las víctimas: impotencia.

































