El viernes 25 de marzo de 2016 ocurrió una verdadera masacre en Estanislao Zeballos al 5500 de la ciudad de Santa Fe. Durante la tarde fueron asesinados tres hombres y milagrosamente sobrevivió otro, Víctor Sánchez, quien con mucha fortuna hoy lo puede contar. Ese fatídico día, Víctor perdió a su padre y a su hermano mayor, y recibió un tiro en el pecho. Todo pasó frente a los ojos de su hijita, de 11 años. “Quedate papi, quedate papi”, alcanzó a escuchar mientras agonizaba, antes de perder el conocimiento. Cuando salió del hospital se enteró de que también había perdido su casa y todas sus pertenencias. Además, habían saqueado la casa de su madre y se la habían incendiado. Tres años después, todavía espera justicia.




































