Lautaro Fabián Carnaghi entró al baile de Villa Dora la noche del domingo 15 de marzo como un ciudadano más en busca de diversión, alguna copa y pasar un momento agradable entre amigos. Lo que no sabían los organizadores del evento era que el cliente, además de estar armado, contaba con pedido de captura vigente desde mediados de febrero, cuando en una puja entre dos sectores de la barrabrava de Colón, casi mata a una madre y su hijito en el barrio Centenario.


































