Al igual que las frutas o verduras, el arroz debe ser lavado para eliminar polvo, suciedad, bacterias, residuos químicos e insectos que puedan haber quedado en el paquete. Aunque se aplica un proceso de higiene segura una vez que se cosecha y se empaqueta el cereal, varios expertos coinciden en que un segundo enjuague no estaría de más.



































