La pastafrola es uno de los clásicos indiscutidos de la cocina argentina, presente en meriendas, desayunos y reuniones familiares.
Un detalle clave en la preparación puede marcar la diferencia en el resultado final. Especialistas recomiendan respetar el orden de los ingredientes para obtener una textura más suave y homogénea.

La pastafrola es uno de los clásicos indiscutidos de la cocina argentina, presente en meriendas, desayunos y reuniones familiares.
Aunque se trata de una preparación simple, la pastafrola requiere cierta precisión en su elaboración. Uno de los aspectos más importantes es el orden en el que se integran los ingredientes principales: manteca, azúcar, huevos, esencia de vainilla y harina.
El proceso debe comenzar batiendo la manteca con el azúcar hasta lograr una mezcla cremosa. Recién después se incorporan los huevos y la esencia de vainilla, y por último se agrega la harina.
Este orden no es casual. La combinación inicial de manteca y azúcar permite generar una base aireada, lo que contribuye a una textura más tierna. Luego, los huevos ayudan a integrar los ingredientes y aportar humedad, mientras que la harina se suma al final para evitar que la masa quede dura o difícil de trabajar.
Ingredientes
200 gramos de manteca blanda
200 gramos de azúcar
Dos huevos
Un chorrito de esencia de vainilla
400 gramos de harina leudante
400 gramos de dulce de membrillo
Preparación
En un recipiente batir la manteca con el azúcar, para luego incorporar los huevos y la esencia de vainilla. Por último, se agrega la harina leudante, y se integra todo con una espátula hasta que quede la masa.
Se toma la masa que se formó y se envuelve con papel film, cerciorándose de que quede bien sellada, y se manda a la heladera por al menos dos horas.
Cuando este tiempo pasó, se coloca la masa sobre una mesada con un poco de harina y se la estira con el palo de amasar. Debe quedar fina pero no demasiado, para que no se rompa al cocinarse. Se pone sobre el molde para tortas y se retiran los restos de masa, aunque se guardan para más adelante.
Para el relleno, el dulce de membrillo (o el de batata si se elige por encima de este) debe calentarse un poco en olla o microondas para que sea más fácil de pisar. Una vez completado este paso, se coloca dentro del molde con la masa.
Con la masa que sobró, se van a armar las tiritas que van por encima del relleno y le dan el aspecto visual tan particular a la pastafrola. Deben ponerse de forma vertical y horizontal para que formen los cuadrados en la torta.
Una vez que tenemos todo preparado, precalentamos un rato el horno, y se coloca la pastafrola a temperatura media por aproximadamente 30 minutos.




