El Gitano Juárez solía decir que “yo a un buen jugador puedo enseñarle a correr, pero si es malo y corre, no me sirve”. Tenía la fama, la pinta y el aspecto de un bohemio. Y sus equipos llevaban aquella “filosofía” a la cancha. El Vasco Urriolabeitia era diferente. Venía con una disciplina férrea, la de Estudiantes. Había sido un jugador destacado del “Pincha”, al punto tal que alguna vez lo quiso y se lo llevó River. Y antes de llegar a Colón, era un colaborador nato de Osvaldo Zubeldía. Alguna vez, la Bruja Verón (padre) lo contó: “El Vasco Urriolabeitia, ex jugador de Estudiantes, estaba trabajando en el club, y fue a ver la final de Europa por pedido de Osvaldo, y trajo toda la información del Manchester. Ellos tenían un jugador clave que les manejaba todo, el 5, Nobby Stiles, un loco. Cuando viajamos a Inglaterra lo vimos en un partido con Liverpool y manejaba todo: a su equipo, al árbitro, a los rivales, a todos. Tuvo la mala suerte de que lo echaron acá en el partido de ida. Bilardo le pegó un manotazo y le sacó los lentes de contacto, lo lastimó. El tipo jugaba con una esponja pegada al ojo. En una jugada se enojó y el árbitro lo echó. No pudo jugar la revancha. Era el jugador a marcar. Se lo había dicho claramente el Vasco a Zubeldía”.


































