La variante implementada desde el vamos por Julio César Falcioni poniendo a Lucas Beltrán por Juan Sánchez Miño representaba una incógnita. No solo por el cambio en lo individual, sino también por la modificación táctica que el Emperador presentaba contra Central Córdoba después de jugar los dos primeros partidos del campeonato (contra Boca y Godoy Cruz) con un clásico 4-4-2.


































