Lo único que le faltó al “Chueco” Robledo fue jugar profesionalmente con la camiseta de Colón un partido en AFA. Después, pasó por todos los lugares, siempre con un ADN indiscutible: el club es su primera casa, nunca la segunda. Fue DT de Liga, coordinador, entrenador de inferiores de AFA, scouting, técnico de reserva y hasta “bombero” en el banco como coach profesional en las distintas tormentas: con Morant, con el “Bicho” y con Javier López.




































