Fernando Peverengo llegó a ocupar un puesto que ya conocía: el de ser el máximo responsable de la seguridad en los espectáculos masivos -el fútbol lo es- en la provincia. Luego tuvo un paso por la Municipalidad, pero en su retorno a esta función se encontró con un par de temas trascendentes sobre los que empezó a trabajar y lo logró con eficacia. El más notorio, es el de la coexistencia de dos barras en el club, lo cuál había llevado a que se produjeran graves enfrentamientos, heridos de arma de fuego, amenazas a los dirigentes y entre ellos, al margen de los cánticos cruzados de una tribuna a la otra. "No vamos a permitir que en Colón convivan dos barras", dijo Peverengo apenas asumió. Y la verdad, era que la "empresa" no era nada fácil, a priori, teniendo en cuenta la gravedad de la situación. Pero se actuó. Y así fue que prácticamente ha desaparecido "La Negrada", que es la facción que se ubicaba en la tribuna sur del estadio y, por ejemplo, a la que se le impedía el acceso a las ciudades en las que jugaba Colón cuando las hinchadas visitantes podían asistir, caso Paraná con la Copa Argentina o Santiago del Estero con aquél encuentro por el Trofeo de Campeones ante River, sólo por mencionar algunos ejemplos.

































