"¡Qué bien que juegan los pibes de las inferiores de Vélez"!, no importa cuando leas ésto. "¡Qué mal que juega el Colón de Falcioni en el torneo local!", tampoco importa en qué momento puedas leer ésto. Son dos conceptos que, claramente, se dieron la mano en la tardecita-noche de lunes en el Cementerio de los Elefantes.

































