El Pulga Rodríguez debe ser, hoy, en el fútbol argentino, uno de los dos o tres jugadores desequilibrantes por sí mismo. Muchos dirán que el fútbol es un juego colectivo. Cosa que es absolutamente cierta e indiscutible. Un equipo puede más que una individualidad. Pero hay jugadores que pueden definir un partido. Y Colón tiene a uno de ellos. Los ejemplos sobran. Sin ir más lejos, los partidos con Aldosivi y Estudiantes son una clara demostración. Con Aldosivi, fabricó la falta del penal que él convirtió en gol para ganar 2 a 1. En La Plata, liquidó un partido cerrado y excesivamente friccionado, con dos golazos. Que esté o no esté, no es un dato más o que pase desapercibido. Hoy, con este nivel que exhibe el tucumano, Colón puede perder -en caso de no jugar- a su mejor jugador y al que puede desequilibrar e inclinar la balanza por sí mismo en favor de su equipo. ¿Es el mejor jugador del fútbol argentino como dice su representante?, quizás no. Pero es de los dos o tres que pueden desequilibrar y marcar la diferencia.



































