Estaba claro que el campeón podía relajarse, plancharse y perder intensidad. Si, además, uno considera que los rivales juegan, la encontraron la vuelta y en Colón aparecieron bajas por lesiones, el combo es letal. Por eso apenas 3 unidades de los últimos 15 puntos que se pusieron en juego. Así, ya van cinco fechas sin alegrías. No hay dudas: llegó el momento de despertar. Este domingo, a la hora de la siesta, el campeón deberá ponerse el despertador. Sí o sí. Enfrente, un revitalizado Central Córdoba de Santiago del Estero.


































