Nadie puede dudar que se viene, este lunes, una de esas noches que quedarán marcadas "a fuego" para Colón y para su historia. Ni qué hablar para esos 20.021 sabaleros que, en teoría, ocuparán el aforo al cincuenta por ciento en el Cementerio de los Elefantes. Para el hincha de cualquier club, que le tocó hacer las veces de local, esta jornada fue única: marcó la vuelta al estadio después del cerramiento que pareció interminable por la pandemia. Imaginemos si era especial para "cualquiera" de los otros clubes, ¿qué decir para ese hincha de Colón que esperó ver desde su trinchera de tantas batallas, dulces y amargas, al equipo campeón?. Algo que no pasó nunca en 116 años de historia.
































