Más allá del grito “que se vayan todos, que no quede ni uno solo” y de los proyectiles de la tribuna sur que dejaron el partido al borde de la suspensión (el club será informado y multado), el final del partido fue muy caliente en el Cementerio de los Elefantes, después de una nueva derrota de local, esta vez con el humilde Defensores de Belgrano que le ganó con nueve jugadores al equipo de Andrés Yllana.

































