Si para algo sirvió (y bastante) el debut de Ezequiel Medrán como entrenador del plantel profesional del Club Atlético Colón, con el 1 a 1 frente a Chacarita, fue para dos cosas: 1) Frenar las cuatro derrotas al hilo que le habían costado la cabeza a Martín Minella; 2) Darse cuenta que, con un poco de orden y de actitud de los jugadores “grandes”, este equipo puede terminar “con un final de temporada digno”, como había pedido el propio DT de la casa que volvió a dirigir la reserva.

































