El Litoral
“El gesto que hizo no fue para discriminar ni molestar, lo hace para bromear”, dijo el colombiano. El 10 sabalero pidió disculpas.

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Cuando se disputaban los minutos finales del partido del domingo en Mendoza, se produjo un altercado seguido de tumulto con dos protagonistas: el volante de Colón, Alan Ruiz y el moreno Santiago García, delantero de Godoy Cruz.
Alan Ruiz hizo una seña (como queriendo expresar que había mal olor) delante del “Morro”, quien reaccionó de inmediato. Obviamente, la consecuencia de esa acción fue el posterior tumulto en el cual intervinieron varios jugadores de ambos equipos, que se prolongó luego en el final del partido.
Alan Ruiz hizo declaraciones para un medio capitalino y pidió disculpas “si me malentendieron, pero nunca quise ofender”. Este martes por la noche, en Café con Fútbol por Cable y Diario, el colombiano Cristian Palomeque, el jugador de Colón, salió a “bancar” a su compañero.
“Es un gesto que conmigo tiene siempre, lo hace en tono de broma, a mí nunca me afectó. Alan es el bromista, me dí cuenta enseguida, pero jamás lo hizo para dañar la moral o el sentimiento de nadie. Si así lo entendieron los muchachos de Godoy Cruz, les digo que Alan siempre es así y no lo hace de malo ni por tener actitudes racistas ni mucho menos. Es un muchacho que chacotea, como dicen ustedes acá, y hace bromas, pero jamás con el objetivo de molestar a nadie. Conmigo, te repito, lo hace siempre”, dijo Cristian Palomeque, el moreno colombiano que llegó este año para jugar en Colón.
“Estábamos tristes por el resultado, nos puso incómodos y nos dio rabia que hayamos ido ganando el partido y que luego Godoy Cruz lo dé vuelta y nos gane por tres goles de diferencia. De todos modos, lo de Alan no fue por haber estado molesto porque las cosas no le salieron bien durante todo el partido, ni a él ni al resto del equipo. Te repito que no lo hace de malo, sino para chacotear”, dijo el moreno colombiano.
¿Se va Vegetti?
Es inminente la salida de Pablo Vegetti de Colón. El delantero tiene todo arreglado con Huracán para sumarse al plantel del Globo, a quien le permitieron incorporar jugadores luego del accidente en el que se vieron afectados algunos futbolistas, sobre todo Toranzo y el delantero Mendoza.
Si los dirigentes de Colón dan el consentimiento (Vegetti tiene contrato con el club hasta el 30 de junio pero no figura en los planes de Franco, quien el domingo ni siquiera lo llevó a Mendoza), Vegetti se alejará de la institución.
Se fue Curuchet
Finalmente, Facundo Curuchet arregló su salida del club. De acuerdo a lo que pudo averiguar El Litoral, el jugador —que había renovado el contrato con un fuerte incremento cuando se fue a préstamo a Santamarina de Tandil— recibió una suma de dinero, quedó libre y firmó ahora con Juventud Unida de Gualeguaychú.
Garnier no llega
Si bien recién hoy se iniciará el trabajo semanal pensando en el gran partido del domingo ante Rosario Central, se estima que Yamil Garnier no estará en condiciones de reaparecer luego del desgarro sufrido ante Arsenal.
El domingo se cumplirán recién los 21 días y es casi imposible que el defensor rojinegro pueda estar a disposición de Franco, quien pretende que juegue como zaguero central armando dupla en ese sector con el Flaco Conti.
Teniendo en cuenta que el equipo tuvo un traspié el domingo en Mendoza, pero que venía de tres victorias consecutivas y jugando bien, es muy posible que Franco trabaje sobre la base de los mismos 11 que salieron a la cancha en el Malvinas Argentinas mendocino para recibir a Central, que el jueves jugará por Copa Libertadores en Rosario.
La “diferencia” de Vignatti es con Giorgetti
José Vignatti planteó en Mendoza profundas diferencias en la comisión directiva y habló de “algunos dirigentes” con los que no comparte pensamiento y que no van, según su entender, por el camino correcto.
El dirigente apuntado por el “asesor futbolístico” de la comisión directiva y ex presidente del club, es el actual secretario, Jorge Giorgetti.
En un primer momento se hicieron algunas elucubraciones, sobre todo a partir de que hay algunos dirigentes que entienden que el protagonismo de Vignatti —pedido por muchos y avalado por la comisión directiva— ensombrecía la figura del presidente Marcelo Ferraro.
“Vignatti no tiene problemas con Ferraro ni con Ariotti, como por allí se dijo, el problema es con un solo dirigente”, dijo alguien vinculado al ex presidente, que si bien no forma parte de la comisión directiva (acaso el “error” que se le puede achacar a Vignatti), ha tenido funciones y poderes plenos, por ejemplo para negociar la posible venta de Conti y para viajar a Brasil para intentar el cobro de lo que se debe por la venta de Luque al Inter de Porto Alegre, entre otras gestiones.
“Lo bueno es que esta vez Vignatti está involucrado”, han dicho muchos desde que el ex presidente no sólo participó en el armado de la lista (dicen que Giorgetti también fue clave en esa labor) sino que adquirió un protagonismo importante en las gestiones futbolísticas y económicas. Esto mismo parece haberse convertido en un “boomerang” para quienes ahora piensan que los dirigentes (Vignatti no lo es) han perdido todo poder por, precisamente, habérselo dado al hombre que se ha convertido en un protagonista clave en la vida política sabalera desde principios de los 90.
“Acá lo que se impone es una reunión de Vignatti con Giorgetti para que se digan todo lo que se tienen que decir, y que sea lo que Dios quiera”, señalan quienes se encuentran en el medio de la situación. Vignatti tiene gente en su entorno que lo sigue “a muerte” como Darrás, Alonso y Fleming. En este último caso, el de Patricio Fleming, habría sido en las últimas horas el encargado de ponerse en contacto con Giorgetti, seguramente con el objetivo de acercar las partes.
Se dice que el viernes se llevaría a cabo una reunión, probablemente de mesa chica. En todas esas reuniones, Vignatti ha participado por el propio poder que le ha conferido la comisión directiva. En el medio de esta situación está Marcelo Ferraro, el presidente rojinegro, quien se ha manejado con mucho respeto siempre, valorando el apoyo que desde afuera está prestando Vignatti.
La situación no deja de ser compleja porque plantea una división que quizás muchos no compartan o no quieran ver, pero que en realidad existe. En principio, las “diferencias” parecen aglutinarse en dos personas (Vignatti y Giorgetti), pero podría tener derivaciones que involucrarían a más miembros de la comisión directiva. Cuestiones internas que se deben resolver adentro. Y lo mejor posible. Por ahora, el único que habló fue Vignatti. ¿Explicará Giorgetti el por qué cree que Vignatti tiene “profundas diferencias” con él?




