Esta vez, a diferencia de los aplausos el día de la derrota con los mendocinos bajo la lluvia, la despedida de Colón después del 0-1 ante Agropecuario fue con silbidos, cánticos agresivos y algunos proyectiles. En la misma boca de la manga que lleva a los vestuarios, se pudo ver a Luis Miguel Rodríguez de cara a la gente, juntando sus dos manos y pidiendo perdón. Luego, PR10 enfrentó los micrófonos y dejó frases calientes:





































