Un jugador que convierte 3 goles, en estos tiempos que se viven en el fútbol argentino y con la carencia de eficacia que venía teniendo Unión, no merece otra calificación que la máxima. Por eso, Juan Manuel García (10) se llevó todos los honores y merecido lo tiene. ¿Qué otra cosa se le puede pedir a un centrodelantero que convierte tres goles?, nada más. Por eso, la figura excluyente fue García, que con su eficacia le dio la derecha al planteo de Munúa, que hizo un cambio que pareció defensivo (sacó un delantero como Cordero y metió un volante de marca como Nardoni) y le salió muy bien en el planteo inicial.




































