Es muy difícil que algún jugador de Unión, con semejante contracción al esfuerzo y a entregar todo en el campo de juego, sea merecedor de una nota baja. Hubo algunos que se destacaron del resto y si hay que encontrar una figura, ésta podría ser la de Juan Ignacio Nardoni (7), con un enorme despliegue, complementándose muy bien con Juan Carlos Portillo y apareciendo varias veces para ocupar espacios que quedaban vacíos. Inclusive, su última intervención en el partido fue con un centro que le metió Álvez y que él no pudo completar de manera adecuada (llegó "fundido" a esa pelota) ingresando por el callejón del "9" cuando ya se jugaban los minutos finales del encuentro.




































