Desde el club local se informa que la cancha no está inundada y que el pronóstico del tiempo señala mejorías para el fin de semana, con lo cual el encuentro se jugaría finalmente como está programado. La postura de Villa San Carlos es que si no se puede jugar en su estadio, directamente se postergue.
Por su parte, la postura de Unión es que si no hay seguridad, directamente no viajar y que el encuentro se reprograme para evitar el inconveniente y el gasto de trasladarse inútilmente. La alternativa es que se busque un estadio para cambiar el escenario si es que la lluvia continúa, algo que, aparentemente, Villa San Carlos no está en condiciones de aceptar.
De por sí y más allá de todo lo que ha llovido, la cancha de Villa San Carlos no es, precisamente, de los mejores escenarios de la B Nacional, al margen de sus reducidas dimensiones. Además, el plantel de San Esteban hace tres días que no puede entrenar en su estadio debido a las condiciones en que se encuentra.


































