El entrenador de Unión, Cristian González, decidió focalizar su esfuerzo en el equipo. Dejó ansiedades y algún que otro fastidio de lado para pensar exclusivamente en los 90 minutos que pasaron y que se vienen. Mientras tanto, Tomás Costa, se ocupó de mantener contacto un poco más fluido con el presidente Spahn, quien atravesó un problema de salud luego del partido con Belgrano que lo derivó en una internación de algunas horas en el San Jerónimo, y, posteriormente, un fuerte estado gripal que, sin embargo, no le privó de estar en la cancha la lluviosa noche de la gran victoria ante Argentinos Juniors.
































