Por Alberto Sánchez
asanchez@ellitoral.com
Unión retornó al triunfo después de tres derrotas consecutivas. Le ganó a Instituto 1 a 0 con el gol de Matías Quiroga promediando el segundo tiempo, en un cotejo que tendía a terminar igualado en cero. La última vez que el Tate había sumado de a tres fue en el debut en este torneo, al doblegar a Deportivo Merlo 2-0.
"Fue un triunfo difícil pero justo, fue un partido muy duro, con un rival que si bien, no sé si por decisión propia o por inercia y vértigo de nuestra parte, jugó más en campo de ellos que en el nuestro, eso fue muy evidente en los dos tiempos, aunque no tanto después del gol", señaló Frank Darío Kudelka tras el encuentro.
"Sabíamos que iba a ser un partido trabado, y a eso hay que sumarle la ansiedad lógica de tener que ganar, porque había que ganar sí o sí, por eso fue una victoria que significa mucho más que tres puntos", reconoció el director técnico.
Igualmente, Kudelka no se olvidó de su constante prédica relacionada a sus gustos y preferencias futbolísticas: "Había que ganar, pero para lograrlo hay que hacer méritos. Yo creo que a la larga, el trabajo trae los resultados, y pienso que en un partido, cuando un equipo tiene como para superar al rival, el triunfo está más cerca, aunque esto es fútbol, por ahí vas y vas y recibís en contra", manifestó.
"No había que ganar de cualquier forma, había que ganar, si se daba gracias a una mínima supremacía ejercida sobre el rival, mucho mejor", aclaró el entrenador rojiblanco.
"De prepo"
Si hubo algo que caracterizó el rendimiento de Unión anoche en la avenida, fue la predisposición demostrada por todos y cada uno de los participantes del triunfo: "Eso fue muy evidente. No estamos hablando de un partido en que los superamos técnica y tácticamente. Los superamos por una cuestión de imponernos en el campo rival con mayor presencia de hombres. De pronto los estilos de fútbol de los dos equipos son distintos, por lo menos por lo que se vio hoy (por anoche), y no hablo de mejor o peor, sino de distintos", dijo Kudelka.
Podría decirse que el resultado favorable se basó en una leve superación en cuanto a la actitud avasallante del local. "Ellos sabían que los íbamos a presionar, sin embargo los superamos, y esto viene a cuento porque pudimos demostrar que podemos correr y presionar durante todo el partido. Hay veces en que la parte anímica es más importante que la técnica o la física. Otra cosa que se notó fue que después del gol nos fuimos para atrás, era como que quisiésemos cerrar el partido en ese momento, pero es lógico que los jugadores querían que el partido terminase ahí, no es fácil sobrellevar tres derrotas seguidas", comentó el técnico.
—¿Cuánto vale este triunfo para el futuro?
—En función de la tranquilidad, mucho; en función de los ánimos, un montón; en función de lo futbolístico, creo que seguimos en el camino de un equipo nuevo que todavía se está organizando y que necesita conocerse más, pero imponiendo nuestro estilo en varios pasajes del partido, como ocurrió en partidos anteriores.
"Después de tres derrotas, más allá de cómo se dieron, hoy (por anoche) había que ganar. Por más que uno tienda a pensar en plazos largos, o en proyecciones, el equipo venía haciendo méritos como para por lo menos no perder, y esto daba un poco de tristeza y de bronca, nunca de intranquilidad", manifestó el entrenador.


































