El rendimiento defensivo fue bueno, aún a pesar de la salida de Pardo, que se había convertido en un caudillo del fondo y merecedor de la cinta de capitán. Juan Pablo Ludueña tuvo un partido más que correcto, no tuvo fallas y el complemento con Fascendini fue muy bueno. Unión jugó el partido del viernes con una defensa extremadamente joven, donde ninguno de los jugadores superaba los 22 años de edad. Vargas (20), Ludueña (22), Fascendini (22) y Del Blanco (21) le dieron solidez al equipo y otra vez Unión mantuvo el arco en cero (cuatro veces en los últimos cinco partidos). La única falla en el funcionamiento se vio en la jugada del mano a mano de Jabes Saralegui que tapó en forma estupenda Tagliamonte. El volante de Tigre, que tuvo muchos problemas para controlar la subida de Del Blanco en el primer tiempo, apareció solo por el callejón del “8” adentro del área y enfrentó al arquero. Después, en la otra jugada de gol que tuvo Tigre (el remate de Sosa en el palo), fue una jugada en la que el defensor quiso volcar la pelota al medio, le pegó suavemente pero dándole muy buena dirección y el poste salvó a Unión cuando Tagliamonte se había quedado parado y sin chances de intervenir.