El año 1976 tiene un record muy difícil de igualar: se jugaron cinco clásicos. Unión ganó dos, Colón uno y empataron los otros dos. Perico Pérez había llegado a Unión con la difícil misión de reemplazar a Hugo Orlando Gatti, una de las grandes estrellas que el Toto Lorenzo trajo en el 75. Mientras él estuvo en el club, llegó el Mono Irusta, otro arquerazo. Perico venía de salir campeón de la Libertadores con Independiente en el 75, con Bochini, Bertoni, el Mencho Balbuena, el Zurdo López, el Chivo Pavoni y Maglioni, entre otros. Le tocó atajar todos los partidos clásicos del 76 y uno del 77 (el del gol de la Chiva Di Meola en cancha de Unión). La gente de Unión lo recuerda muy bien, porque después de ellos, llegó Biasutto (otro arquerazo) y ya empezaba a aparecer Nery Pumpido (¡ni hablar de sus enormes condiciones!). No pudo haber sido más pareja la historia de Perico en los clásicos santafesinos, porque en total terminó ganando 2, empatando 2 y perdiendo 2. Y dejó su sello.


































