La guapeada de Ema Brítez, casi sobre el final del juego en Sarandí, le dio a Unión tres puntos valiosos para volver a quedar en carrera de cara al sueño copero para el 2022: volver a jugar la Conmebol Sudamericana. Después de no ligar nada de nada, en partidos donde claramente jugó bien y mereció más, el destino se acordó del uruguayo Gustavo Munúa en el estadio Julio Humberto Grondona. Ese grito de Brítez fue directamente por un Viaducto a la ilusión tatengue en estas tres fechas finales de la temporada criolla.































