No quedaron dudas, más allá de los canteranos y los goles de "Juanchón", que si un jugador "explotó" de la mano de Munúa ése fue Enzo Roldán, el chico que llegó de Boca. Porque desde la desfachatez le dio al equipo cambió de ritmo, verticalidad y llegada a posiciones de gol. Para el entrenador y para la secretaría técnica es una pieza clave para el armado del nuevo Unión 2022.

































