Luego, dijo que “a Unión lo quiero… Quiero al club, quiero a mis chicos, tuvimos muchas frustraciones en este camino, pero la respuesta de los jugadores fue notable”. Y enseguida tomó la palabra Corvalán, le agradeció al Kily y dijo que “estamos al lado de una estrella, que tiene un reconocimiento mundial, es uno más de nosotros, nos marca un camino importante y nos enseñó a ver el fútbol por el camino del sentimiento. Vino, a los dos días dirigió el primer partido y le tocó perder. Habrá pensado: ¿adónde me metí?. Sin embargo, siguió adelante. Y nos dijo algo muy bueno antes de salir a la cancha: que la gloria y el honor no se compra con nada del mundo. Es una estrella mundial, jugó en Europa, en la selección y nos salvó del descenso”, señaló.