El fútbol es así. Regala momentos de dudas, incertidumbres, desesperanza; pero también sabe dar vuelta la página rápidamente y enseña el camino de la alegría extrema. Unión lo padeció y disfrutó en apenas una semana. De la decepción de Santiago del Estero pasó al éxtasis de una victoria aplastante en el clásico. De estar complicado para la clasificación, pasó a estar adentro y poner otra vez su nombre en la Copa Sudamericana. Todo en un ratito, en un abrir y cerrar de ojos. Así es el fútbol.

































