No se recuerdan antecedentes, al menos inmediatos, de un técnico al que se lo deja cesante el mismo día que debe salir a la cancha a dirigir al equipo. No se recuerdan, lo que no quiere decir que no haya registros. Convengamos que no es la mejor situación para salir a la cancha, máxime para un tipo activo e intenso como Cristian González. El deber profesional debe estar ante todo, pero, ¿cómo puede y debe llegarle un entrenador a sus jugadores cuando todos saben que no hay futuro con él? Así afrontó Unión este partido, ya sin que el Kily dependa del resultado y en una condición – la de visitante – que no ha sido favorable en los últimos tiempos.


































