Consumada la primera victoria del torneo, Madelón respiró con más alivio por el buen resultado en un duro partido ante Lanús. “Me voy a dormir tranquilo”, dijo el técnico en la fria y ventosa noche del jueves. “Y si empatábamos, también me iba a dormir tranquilo”, agregó, aunque se cae de maduro que no es lo mismo hacerlo luego de una victoria que de un empate.



































