Córdoba está otra vez en el horizonte de Unión, igual que lo que ocurrió el sábado en Mendoza. En aquella oportunidad, en la caital cuyana, el recuerdo imborrable de aquel gol de Clotet que fue el principio de la gesta del 96, que aún permanece inmóvil en el recuerdo de los tatengues. Y esta pujante ciudad, que recibió al plantel rojiblanco en el mediodía de un domingo luminoso y plenamente otoñal, también forma parte de ese arcón de hitos queridos, porque en ese mismo 1996, Unión logró el ascenso en la noche de Alta Córdoba ante Instituto.

































