Apenas pasaron seis meses desde que Luis Spahn les envió una carta al plantel femenino de fútbol de Unión donde les confirmaba su participación en los torneos de la Asociación de Fútbol Argentino. Hacía tiempo que la Liga Santafesina le había quedado chica al equipo rojiblanco, quien logró once campeonatos locales, por lo que le urgía un salto de calidad.


































