Estaban muy claras, desde el vamos, las reglas de juego que había señalado Cristian Alberto González en las distintas charlas con el presidente Luis Spahn el año pasado para renovar su contrato con Unión por toda la temporada 2025. Con la fuerza del boleto sudamericano (vuelve al plano internacional), una campaña elogiada por todos y el cariño del pueblo tatengue, el "Kily" exigió y esta vez Luis Spahn arrancó con el mercado de pases más veloz por los tiempos; del mismo modo que el más importante en cuanto a los nombres que están cerrados de palabra como refuerzos (cinco caras nuevas) y las dos renovaciones que están acordadas. De yapa, como también lo había pedido el DT, esta vez el Tate no está inhibido por la FIFA como en los últimos dos polémicos mercados de pases. Otro asterisco es que, además, Unión resiste y por ahora no vende (Joaquín Mosqueira y Franco Pardo, los apuntados).




































