En la columna del "haber" que contrasta con la del "debe" (los resultados), está lo que se le rescata a Azconzábal y es la oportunidad que le dio a muchos jugadores, varios de ellos con una respuesta que sobrepasó las expectativas. Portillo, Vera, Zenón, Gastón González son jugadores que mostraron un crecimiento. A otros se le cortó el proceso de manera repentina y, al menos para quién esto escribe, inentendible, como es el caso de Nardoni. Quizás la llegada de Acevedo ayudó a disimular el escasísimo aporte que hizo Nery Leyes (incorporación pedida por el técnico), también se sumó Mauro Pittón (todavía lejos del que descolló en el anterior proceso) y ellos taparon a un Nardoni que apuntaba para tener las mismas chances que los otros jugadores de inferiores mencionados. No todos los jugadores que llegaron fueron apuntados por el técnico, porque varios de ellos lo hicieron a partir de una decisión que tomó Martín Zuccarelli en funciones, como ocurrió con Portillo o con el "Pajarito" Juárez. Mirar para abajo fue algo que todos los clubes estuvieron obligados a hacer. Algunos en mayor y otros en menor medida. Pero hasta Boca y River, los de las billeteras más gordas, estuvieron a la altura del resto en ese "proyecto" de pandemia.