Sin cuerpo, sin mente, sin alma. A los jugadores "chicos" les quema la pelota, a los jugadores grandes lo mismo. No hay idea, no hay estrategia, no hay nunca un plan alternativo cuando le hacen el primer gol de un partido. Se dirá que todo pasa por la cabeza (puede ser real), pero no sobra nada en las piernas. Es tan mala la imagen, que ni siquiera pueden los jugadores dejar la idea que "ponen". Es cierto que falta un montón, pero también es real que falta menos que antes. En pocas palabras, Unión parece estar dormido en un profundo coma inducido.

































