El propio Gobernador, con el futbolero Ministro Lagna (fue ex jugador de Central) y los hermanos Lluma en la logística de seguridad, se plantó de mano. De excelente relación con "Chiqui" Tapia, el "Gringo" de Raafela que es hincha fanático de Racing, no se anduvo con chiquitas. Jugó el "as" de espadas de una: entre otros temas le pidió un pase-gol al propio presidente Alberto Fernández. Como AFA estaba cerrado en ponerlo a las 18.40 al derby rosarino, el presi hincha del "Bicho Colorado" de La Paternal usó a Matías Lammens, Ministro de Deportes: "Hay que arreglar el clásico de Rosario". El ex uno-dos con Tinelli ganó a medias: Lammens cambió el horario, no pudo con los intereses de la TV (no aflojaron el tema abono y se negaron a "liberarlo" al partido). Pero Perotti y la Provincia salieron ganando: se jugó de noche, sin circulación de gente en Rosario.