Unión se ha destacado en estos últimos tiempos por vender jugadores, algo que antes no ocurría. Hubo transferencias como la de Yeimar Gómez Andrade, por ejemplo, que significaron un buen ingreso económico pero no como resultado de la promoción de un valor autóctono, surgido de inferiores. En dos o tres años, se dieron las de Gastón González, Juan Ignacio Nardoni, Juan Carlos Portillo (por más que llegó con edad de reserva al club), Lucas Esquivel, Imanol Machuca y Kevin Zenón, entre otros, sin contabilizar algunas anteriores como las de los hermanos Pittón, que también redundaron en un beneficio económico y ambos, hoy, otra vez vistiendo la camiseta del club que los vio nacer.
































