Cuando Catalina nació todo hacía pensar que su vida sería normal. Sin embargo, a los dos años de vida varios hechos empezaron a generar preocupación en sus familiares y sospechas de que algo no andaba bien. Catalina daba sus primeros pasos de una forma diferente a los chicos de su edad, no podía agacharse a recoger cosas del piso y subir una escalera era todo un desafío.


































