El olor a aceite usado suele ser señal de desecho. Pero dentro del Polo Educativo Ambiental, en la Planta de Tratamiento de Residuos de Santa Fe, ese mismo aceite comienza un nuevo ciclo. Allí, entre los tanques y el murmullo de las máquinas que clasifican, los alumnos y alumnas del colegio Nuestra Señora del Calvario dieron vida a un proyecto que convierte lo que antes se tiraba en un producto útil: jabones artesanales hechos con aceite vegetal reciclado.

































