Fue durante una reunión de aproximadamente 30 personas de la Red de Instituciones del barrio Alto Verde, este miércoles por la mañana. Sus integrantes estaban en un patio detrás de la Escuela Nº 533 “Victoriano Montes”. El encuentro estaba por terminar, cuando de pronto una culebra apareció entre las piernas de una docente de otra escuela, la “Jesús Resucitado”. Los participantes saltaron del susto: la víbora la había mordido.
La educadora fue trasladada al Hospital Cullen, donde se le realizó de atención médica del caso. Está fuera de peligro y en reposo. Pero el episodio, por menor que parezca, mostró un problema que está latente en el distrito costero: como al río subió y no hay un mantenimiento urbano regular -según aseguran los propios vecinos-, los yuyos crecieron, los zanjones están tapados y todo ello hace que aparezca este tipo de alimañas. Además, la preocupación es doble pues se retomaron las clases presenciales de forma plena y los chicos están yendo a las escuelas.
“En la reunión de la Red estábamos tratando temas que nos afectan a todos los vecinos, como seguridad, iluminación salud y, justamente, el desmalezado. El encuentro se realizó en un patio que está detrás de la escuela, al aire libre y muy cerca del terraplén; ya estaba finalizando, cuando de repente vimos que apareció una víbora entre las piernas a una docente, Lourdes. “‘Me mordió, me mordió, estoy muy asustada’, nos gritó”, le narra a El Litoral Claudio Monzón, referente de la Red.
Juan Vittori Vecinos piden que el barrio sea desmalezado para evitar la propagación de alimañas.Vecinos piden que el barrio sea desmalezado para evitar la propagación de alimañas.Foto: Juan Vittori
“Pensamos con preocupación que era una yarará o una curiyú, pero constatamos que era una culebra. A Lourdes la llevamos al Cullen y gracias a Dios está bien. Nosotros estamos continuamente pidiendo al municipio que venga a cortar el pasto, a desmalezar, a limpiar los cordones cuneta. Hace dos años que venimos con el río bajo y ésa era una gran posibilidad para que limpien el barrio; ahora que subió un poco aparecen las ratas y las víboras”, relata el vecino costero.
Precisamente la Escuela Victoriano Montes está en la zona del terraplén oeste, y las alimañas suben. “Desde la Red de Instituciones pedimos urgente que se acerque el municipio y desmalece: esto es una selva. Los chicos están yendo a la escuela y que alguno sea mordido por una serpiente nos preocupa”, subrayó Monzón.
Inseguridad y calles “detonadas”
Otra de las deudas pendientes con el barrio es más seguridad. “Aquí tenemos la comisaría Nº 24; pero entrás y los oficiales no tienen equipamiento, tampoco hay patrulleros en condiciones. La gente no confía en la institución policial y es ciertamente entendible”, agrega el referente.
Hace mucho tiempo que no se arreglan las calles internas. “No entra un patrullero, ni una ambulancia; las calles están ‘detonadas’ de pozos. Hay gente con alguna discapacidad que tiene que salir a la calle principal para poder tomar un colectivo; también las personas ancianas tienen muchas dificultades para acercarse al dispensario”, cierra Monzón.