Cuando un vecino se compromete, sin ningún rédito económico a cambio y lo hace por el bien de su comunidad y del lugar donde vive, las manos solidarias de sus coterráneos no tardan en llegar. Eso sucedió en Alto Verde, el vecino ejemplo fue Roberto López -más conocido como Espinillo-, quien erradicó un microbasural de la costa y lo transformó en un espacio recreativo para el provecho de todos los que viven en el barrio costero.
































