A la medianoche del 20 de marzo de 2020, comenzó a regir en toda la Argentina el decreto de necesidad y urgencia firmado por el entonces presidente Alberto Fernández. La consigna era tan simple como drástica: "quedarse en casa". Lo que inicialmente se planteó como una medida de dos semanas se extendió en el tiempo, reconfigurando la economía, la educación y los vínculos afectivos.




































